¿Por qué es tan importante beber agua?


El agua desempeña un papel protagonista para el ser humano, ya que se trata de un nutriente fundamental para nuestro organismo que no nos puede faltar, y es que tan sólo hay que pensar que el agua constituye aproximadamente entre el 50 y el 60% de nuestro peso corporal. Una cantidad que todavía aumenta en el caso de bebés y niños pequeños.

Y es que por sus características, tanto físicas como químicas, el agua cumple con una serie de funciones básicas dentro de nuestro organismo, como mantener el volumen sanguíneo, facilitar el transporte de oxígeno y nutrientes, aportar solvencia a diferentes procesos metabólicos, o su participación en muchas reacciones químicas de nuestro cuerpo. Además, el agua actúa como reguladora de nuestra temperatura corporal, por lo que no es de extrañar el auge que están teniendo las fuentes de agua de interior en la actualidad.

Los beneficios que ofrece el agua son múltiples, y a continuación te vamos a mostrar los más destacados.

Principales beneficios que ofrece el agua a nuestro organismo

El agua nos ayuda a prevenir la formación de cálculos renales en nuestro organismo, aportando múltiples beneficios a nivel renal y también en el tacto urinario. Favorece la eliminación de estos procesos, especialmente en aquellas personas que se muestran susceptibles a su formación, disminuyendo además la posibilidad de sufrir infecciones a nivel urinario.

También resulta beneficiosa para el corazón, reduciendo los riesgos de sufrir cualquier problema cardíaco o cardiovascular.

A nivel osteomuscular, el agua permite que las articulaciones puedan estar perfectamente lubricadas, mientras que ayuda a que los músculos estén libres de calambres y de fatiga muscular.

El agua aumenta las sustancias que controlan las bacterias que se forman en nuestra cavidad bucal, las cuales se encuentran principalmente en la saliva. Algo que resulta muy beneficioso para evitar problemas como la gingivitis, las caries y otras muchas enfermedades bucales.

También hay que destacar que el agua reduce enormemente las posibilidades de sufrir infeccionar bronquiales y pulmonares, como pueden ser la gripe, las infecciones bacterianas o los problemas de asma. Una persona bien hidratada tiene muchas menos posibilidades de sufrir estos problemas. A esto hay que sumarle que el agua mantiene la piel perfectamente hidratada, aporta brillo al cabello y consigue que tengamos unas uñas sanas.

Con todo esto claro, los expertos recomiendan ingerir al menos 2 litros de agua al día, aumentando esta cantidad durante el verano y también en personas que acostumbran a practicar ejercicio diariamente, siendo en estos casos es recomendable tomar entre tres y cuatro litros de agua diarios.

También hay que destacar que hay personas que tienen una mayor necesidad de beber agua, siendo estas las mujeres embarazadas, los bebés, los niños pequeños, las personas ancianas y, como ya hemos dicho, los deportistas.

De modo que ya lo sabes, si eres una persona que no acostumbra a beber demasiado agua en su día a día, es importante que cambies esta tendencia y que te esfuerces por seguir las recomendaciones que te acabamos de dar.