Mi experiencia al viajar de Barcelona a Reus

viajar bus

A los que nos gusta viajar, sabemos que el autobús es uno de los mejores medios que podemos elegir. Y es que se trata de uno de los transportes colectivos más usados en nuestro país en cualquier trayecto de media o larga distancia. Cada vez somos más las personas que nos animamos a hacer los viajes por carretera, mientras disfrutamos de las vistas que nos ofrece el camino. Y eso es precisamente lo que hice en mi último trayecto. Os cuento mi experiencia al viajar de Barcelona a Reus.

Disfrutando de los paisajes

Para los que nos sentimos amantes de los viajes, una de las maravillosas ventajas que tienen los autobuses es que nos permiten disfrutar de los paisajes. Al contrario que otros medios, en los que ni siquiera podemos ver por dónde vamos, en un viaje en bus podemos contemplar por la ventana el territorio por el que viajamos desde el primer momento. Además, como no vamos conduciendo, podemos relajarnos y poner toda nuestra atención en lo que hay fuera. Siempre se me hace el trayecto muy corto, porque puedo distraerme todo el tiempo.

El paisaje de Barcelona a Reus en bus es fabuloso, porque va muy cerquita de la costa. Desde la Ciudad Condal hasta llegar a la Capital de la Cultura Catalana, me fui embriagando con las vistas que me ofrecía la ruta. No podía dejar de mirar los entornos naturales que divisaba y los pueblos encantadores al lado de los que pasamos. Siempre es bonito y enriquecedor ir descubriendo lugares nuevos.

Por qué decidí viajar en bus

Aparte de la ventaja indiscutible que me supone disfrutar del paisaje, hay otros beneficios que me hicieron decantarme por realizar este viaje en autobús:

– Una de ellas, en el segundo lugar de mi ranking, es la comodidad. Me subo en el autobús y este me deja en el punto al que quiero llegar. Mucho más eficiente que con otros transportes, en los que luego tienes que ir desde una estación o un aeropuerto hasta tu punto de destino. Además, como no es mi coche, no me tengo que preocupar por aparcarlo, y eso está genial.

– Por si fuera poco, los asientos son muy confortables. Los puedo reclinar para descansar o incluso para dormir un rato. Normalmente ponen la calefacción o el aire acondicionado para tener la temperatura perfecta, y se está muy a gusto.

– Antes de subir al bus puedo dejar todas mis cosas en su espacioso maletero, y cuando bajo, están allí. No tengo que perder nada de tiempo en buscar mis bolsas.

– Los billetes de autobús son mucho más económicos. Con lo que me ahorro en el ticket puedo darme luego algún capricho al llegar a mi destino.

– Viajando en bus no necesito planificar con tanto tiempo mi salida. Siempre hay disponibilidad en distintos días y horarios, así que puedo reservar mi plaza en el último momento.

Todo son ventajas cuando viajo así. Me encantó disfrutar del trayecto de Barcelona a Reus. Tanto, que se me pasó demasiado rápido.