Dietas más saludables para el organismo en primavera


La primavera está a la vuelta de la esquina y sus efectos empezarán a dejarse notar en breves, Más allá de que los campos estén floreados y los árboles llenos de color, la primavera trae consigo otras consecuencias no tan agradables y estéticas. Estamos hablando, por supuesto, de las malditas alergias que se despiertan al haber una mayor concentración de polen en el ambiente.

Y no solo eso, sino que la llegada de una nueva estación trae consigo una sensación de fatiga y cansancio generalizada, que se puede ver acompañada de algún ligero dolor de cabeza. Por todo ello, ahora es muy importante cuidar el cuerpo y aportarle aquello que más necesita para superar sin problema alguno estos cambios estacionales.

¿Qué comer en primavera?

Pues bien, es muy importante aportarle al cuerpo alimentos frescos y, cómo no, las frutas de temporada (sea la que sea) siempre son una excelente elección, ya sea como desayuno, como postre o como merienda. La fruta nos dará ese aporte vitamínico tan necesario y completo que nuestro cuerpo reclama. Por otra parte, las verduras son otro de los alimentos indispensables una vez llegada la primavera. Desde calcio hasta vitamina C, con sus variados colores aportarán energía a nuestro organismo.

Y es que un plato variado y saludable siempre deberá contener, al menos, cinco colores diferentes, Eso nos indicará que estamos ingiriendo diferentes vitaminas y aportes importantes para nuestro cuerpo, procedentes de diferentes fuentes.

Igual de importante es el tratamiento de esos alimentos, para asegurar que llegan a nuestro plato en las mejores condiciones de higiene. Y en esta tarea es vital el papel que desenvuelven los manipuladores de alimentos. Gracias a su trabajo en la cadena alimentaria nos aseguramos que todo aquello que vamos a comer procede de orígenes seguros y ha pasado por procesos de calidad óptimos. Contar con esa seguridad cuando estás frente a un plato rico y sano proporciona una confianza única.

Cada cosa en su momento

Pasemos ahora a hablar de qué es recomendable comer en cada momento del día para garantizar a nuestro cuerpo el aporte que necesita en función de lo que tenga que afrontar en cada hora del largo y extenso día.

Así, el desayuno ha de estar compuesto por hidratos de carbono. Los encontrarás en los cereales, y mejor si son integrales. Acompañados de una buena ingesta de vitamina C, de la mano de algún cítrico, el cuerpo estará preparado para el largo día primaveral, momento en el que esa vitamina se hace indispensable.

Para el mediodía y la comida dejaremos las verduras. Con ellos el cuerpo recibirá la cantidad de fibra necesaria para la depuración del mismo, a la vez que las vitaminas que contienen. También es recomendable acompañarlo de proteínas de origen vegetal (legumbres) o animal (pescado y carne de ave).

Finalmente, en nuestra cena no han de faltar de nuevo las verduras, ya sea en forma de ensalada o de crema. De nuevo la fruta estará presente, para garantizar a lo largo de todo el día una ingesta constante de vitaminas. No olvides la importancia de la hidratación a través de agua e infusiones relajantes.