Cómo cuidar unos zapatos de mujer de ante


Los zapatos de ante nos encantan, y no es para menos. Ya sean unos botines, unas botas de caña alta o unos zapatos de salón, el calzado fabricado en ante tiene un toque elegante y sofisticado, a la vez que se ha convertido en un auténtico clásico del estilo de diario. No obstante, todas estas propiedades se ven afectadas por una verdad universal: el ante es uno de los materiales más complicados de limpiar.

La limpieza de los zapatos de ante

Conseguir tener unos zapatos de ante impecables requiere un mantenimiento especializado. Como también existe la posibilidad de estropear el material si lo tratamos de forma indebida, es mejor que sigas ciertos consejos para eliminar la suciedad de tu calzado, evitando ser demasiado agresivos con él.

En primer lugar, debemos tener en cuenta que la limpieza de unos zapatos de ante es un trabajo diario. Si nos esforzamos en limpiar nuestro calzado cada vez que llegamos de la calle, podremos evitar tener que hacer lavados profundos a menudo. Esta limpieza podemos realizarla con un cepillo de cerdas suaves, que no sea muy agresivo con la piel.

Cuando encontramos manchas producidas por rozaduras en nuestro calzado de ante, ya sabemos que un simple cepillo no nos va a ayudar a retirarlas. El truco está en usar una goma de borrar. Frotando despacito con este material podremos eliminar estas desagradables manchas, mientras mantenemos el ante protegido.

Pero hay manchas que no vamos a poder eliminar con ninguno de estos dos métodos. Para ello será necesario hacer una limpieza más profunda del calzado. En este caso, hay varios consejos que no podemos olvidar. Por ejemplo, es mejor no empapar demasiado los zapatos, ya que el agua puede quedar retenida dentro del material y estropearlo. Por otra parte, el producto con el que mezclemos el agua debe tener un ph neutro, para evitar dañar el ante.

Existen en el mercado productos específicos para hacer lavados exhaustivos especialmente diseñados para cuidar el ante. Pueden encontrarse fácilmente en establecimientos especializados, como la Zapatería José Luis Deza. En cualquier caso, un agua jabonosa también nos servirá para eliminar las manchas.

Tras haber realizado esta limpieza, es importante que sequemos el exceso de agua con una toalla. Dejaremos que nuestro calzado se seque al aire libre, pero protegiéndolo de los rayos del sol. Si colocamos una horma en el interior de cada pieza podremos evitar que el material se deforme y deje inútiles los zapatos. Por último, no olvides dar brillo y devolver la textura propia del ante a tu par de zapatos favoritos cepillándolo con un peine de cerdas duras.

Proteger los zapatos de la suciedad

Aunque si quieres evitar, en una gran medida, tener que aplicar todos los consejos anteriores, no olvides que también existen productos en el mercado que te ayudarán a prevenir la suciedad en este tipo de zapatos. Los aerosoles protectores, específicamente formulados para el ante, crean una película protectora que impermeabiliza el calzado y evita que el polvo u otras partículas de suciedad se asienten sobre el material.