Consejos para organizar bien un curso presencial


Cuando una persona, preferiblemente con iniciativa y poseedora de una gran capacidad estructural, se dispone a organizar un curso presencial, lo primero que necesita saber es cómo va a implementar su proyecto. Trasladar al mundo real algo tan intangible como una idea es el primer gran obstáculo con el que se encuentra cualquier emprendedor.

A continuación, exponemos una serie de consejos, todos útiles y prácticos, para que el curso que preparas resulte lo más satisfactorio posible. Tanto para el que lo imparte como para el que lo recibe. Es importante recordar que todos los cursos presenciales, sea cual sea su contenido, se basan en una serie de premisas que bajo ningún concepto se pueden pasar por alto.

¿Qué se necesita para organizar un curso presencial?

La verdad, no mucho. Y todo, al alcance del bolsillo del ciudadano medio. Lo primero y más importante es disponer de una sala cuya amplitud sea suficiente para que los participantes se encuentren cómodos en un ambiente acogedor.

La iluminación y la ventilación adecuadas se postulan como dos requisitos imprescindibles. No hay sensación más angustiosa que asistir a un curso, por muy interesante y provechoso que sea, en cuyo aula uno no se encuentra cómodo por carecer el recinto del acondicionamiento adecuado.

En este sentido, Artspacebarcelona cuenta en su haber con los requisitos necesarios para celebrar en su espacio cualquier curso presencial. El edificio, de dos plantas, se ofrece idóneo para reunir en torno al arte y la cultura a quien lo desee, previa consulta de disponibilidad de las instalaciones. Ubicado en el centro de Barcelona, Arts Space Barcelona brinda la oportunidad a sus clientes de desarrollar con total libertad sus facetas más lúdicas y creativas.

Otros requisitos para tener en cuenta

Además de un buen recinto donde impartir el curso, es aconsejable que los participantes estén sentados, preferiblemente en sillas cómodas. No es un requisito imprescindible, ya que, dependiendo del curso impartido, así se dispondrán los asistentes, pudiendo, incluso, permanecer de pie.

Tampoco resulta primordial, aunque también se antoja aconsejable, disponer de un proyector y de una pantalla, así como de pizarras físicas o digitales. La selección de contenidos y del personal que asistirá a los cursos también es importante. Hay que dar a conocer el contenido del curso, lo que se debe y lo que no se debe incluir, fijando nuestro objetivo en aquello que queremos que aprendan nuestros alumnos.

Asimismo, el aprendizaje ha de ser de fácil asimilación a la par que continuo; la finalidad del curso tiene que ser conocida por todos los asistentes. Tampoco se ha de descuidar a quién va dirigido el curso. Establecer el perfil de quien puede beneficiarse de nuestra formación y a quién va dirigida es fundamental. Por ejemplo, no es lo mismo impartir un curso de yoga que un seminario de música electrónica.

Y por supuesto, hay que establecer un calendario donde la planificación horaria sea clara, precisa y aceptada por todos. Si sigues estos consejos, la garantía de éxito de tu curso presencial serán total.