Cerramientos de terraza: todo lo que hay que saber


A la hora de plantearte el cerrar una terraza, son muchas las dudas que te surgen: ¿perderás la sensación de contacto con el exterior que proporciona una terraza abierta? ¿Con qué material la cierras? ¿Perderás mucha luz al cerrarla? ¿Supondrá un buen aislamiento térmico? Este artículo tiene como objetivo darte una idea general de los tipos de cerramientos que existen y cuáles son las aplicaciones para las que presentan mayores ventajas.

Cortinas de cristal

Las cortinas de cristal son un tipo de cerramiento que se ha puesto muy de moda en los últimos años porque presenta indudables ventajas frente al cerramiento tradicional.

Facilidad en la instalación

Para la instalación de las cortinas de cristal tan solo es necesario instalar dos rieles, uno en la parte superior y otro en la parte inferior, para que las distintas hojas que componen el cerramiento puedan deslizar sobre ellos.

Pero, para facilitar aún más la instalación, se puede llegar incluso a prescindir del riel inferior. De esta forma, las hojas no solo deslizan sino que también van colgadas del riel superior.

Por lo tanto, nos evitamos todas las molestias de generación de ruido, polvo, productos de escombro, etc., que generamos con un cerramiento convencional.

Terraza exenta durante el verano

La indudable ventaja que supone este cerramiento es que permite tener una terraza totalmente abierta durante los meses del buen tiempo. Las diversas hojas que componen la cortina de cristal van provistas de un dispositivo que desliza a través de los rieles y que permiten su apilamiento en el extremo de la terraza en el que no molestan.

Esta será la solución óptima si lo que quieres es disfrutar de la terraza en verano en zonas no excesivamente frías.

Cerramientos de PVC

El PVC presenta una gran ventaja frente al resto de materiales de cerramiento y es la de ser un gran aislante térmico porque presenta un coeficiente de conductividad térmica muy baja. Esto quiere decir que transmite muy mal el calor, al contrario de lo que le pasa a los metales. Es decir, si la parte expuesta al exterior está a una temperatura muy baja no transmitirá dicha temperatura al interior y, por lo tanto, no habrá pérdidas del calor de la calefacción a través de dicho cerramiento.

Otro problema que nos evitamos es la condensación que se produce cuando una superficie con una temperatura muy baja está en una zona con una humedad relativa alta, como pueden ser las cocinas y los baños, por ejemplo.

Esta será la solución óptima si lo que uieres es un buen aislamiento térmico en zonas muy frías, por ejemplo.

Cerramientos de aluminio

El aluminio es una aleación que presenta unas características mecánicas muy buenas, es decir, que aguanta bien las cargas transmitidas por los cristales, por el viento, etc.

Por lo tanto, el aluminio tiene la ventaja de que permite reducir significativamente el grosor de los perfiles del marco y, por lo tanto, deja pasar más luz que otro tipo de cerramiento.

Esta solución es muy buena para ventanas con cristales muy grandes o zonas muy expuestas al viento.